Los CIEs: Nunca más desconocidos.

Vamos a cerrar los CIEs. Entre todes, haciendo eco de la lucha que tienen los hermanes ahí dentro. No como colectivo de empoderamiento o como miembros activos de la Comunidad Afro. Vamos a cerrar los CIEs como vecines que somos. Y no queremos ir soles.

Es importante antes de comprometerse a una causa, tener claro el por qué. Dado a que no es del todo razonable imponer tal por qué, expongo una breve presentación de qué son los CIEs con el fin de que usted, como lector, pueda desarrollar su propia idea y decidir si quiere caminar con nosotres en la lucha del cierre definitivo de los CIEs.

Los Centros de Internamiento para extranjeros son el lugar en el que retienen a personas sin nacionalidad regulada. Sin importar aparentemente el país de procedencia (siendo un alto y relevante porcentaje hermanes africanes), en estos centros enumeran a “les preses” quitando así importancia a su identidad y tratándoles por número y no nombre.

No se trata de un centro de reinsección, es como una sala de espera para entrar en los vuelos de deportación en los que acomodan a les hermanes al azar sin importar el país de origen y sometiéndoles a vejaciones constantes durante el trayecto.

Estos centros son mixtos en género, nacionalidad y edad. Es comunmente frecuente encontrarse ante un grupo de personas que no comprenden el habla hispana y carecen de un traductor que les ayude a pedir un vaso de agua o a tramitar asuntos legales que les permitan abandonar el CIE antes de la deportación.
Pero esta deportación a veces resulta imprevisible y les hermanes se encuentran ante un vuelo exprés (y no siempre dirección a sus países de origen) cuando menos se los esperan.
En 2006, seis funcionarios policiales agredieron sexualmente a las internas del Centro de Internamiento para Extranjeros de Málaga. Las víctimas y testigo, fueron expulsados del país con vuelos de deportación bajo el pretexto de estar cumpliendo con el proceso administrativo que empieza en las redadas y, los policías quedaron impunes.
Son precisamente estos policías los únicos trabajadores que se encuentran en el centro las venticuatro horas del días. Por lo que en las semanas de Ramadám, no hay cocineros -ni trabajadores que faciliten- que los presos practicantes coman al apagarse el sol. Además, la asistencia médica es puntual y ya contamos con diferentes muertes de hermanes consecuencia de negligencia médica y/o falta de atención.
Pese a la existencia de voluntaries en algunos de estos centros o las visitas de familiares y asociaciones que conversan con les internes; queda marcada una clara jerarquía en la cuál los policías son la máxima y única autoridad. Una policía que, no está formada especialmente para esta clase de centros.
Esto ha llevado a diferentes altercados mediante los cuáles varies internes han recibido abuso policial en reiteradas ocasiones y este abuso no siempre se ha podido denunciar por miedo, amenzas y otros factores.

La existencia de estos centros queda justificada como respuesta al ajuste del papeleo administrativo.
Y con este pretexto, estas personas están obligadas a vivir aquí durante un máximo de tres meses con la posibilidad de volver a ser detenides y reingresar. En estos últimos años además, el flujo de hermanes que han pasado se ha caracterizado por la mezcla entre gente detenida en la frontera, padres y madres de diáspora y personas con antecedentes penales. Lo cual, ha creado un fuerte choque de culturas finalmente inevitable por la situación de presión en la que “les preses” se encuentran.

Existen  CIEs en los que se paga para beber agua fuera de la hora de la comida, otro en el que las habitaciones carecen de baño incluso, CIEs en los que las visitas no están permitidas.

Vamos a cerrar los CIEs. Entre todes, haciendo eco de la lucha que tienen los hermanes ahí dentro. No como colectivo de empoderamiento o como miembros activos de la Comunidad Afro. Vamos a cerrar los CIEs como vecines que somos. Y no queremos ir soles.
Es importante antes de comprometerse a una causa, tener claro el por qué. Este es el por qué de quién escribe.


Anuncios