Us, black women.

Us, black women.

Us, black women, escrito por Natasha T. Miller es un poema sobre la importancia del feminismo negro y la interseccionalidad. Miller conceptualiza la raza, la clase y el género como sistemas de opresión interconectados mostrando las relaciones de dominación que existen dentro de las experiencias de las mujeres negras.

Rihanna está haciendo música con Chris Brown, otra vez, y mi abuela sigue cuidando de mi.

Nosotras, las mujeres negras, como muestras, en un supermercado, expuestas para que nos toqueteen pero nunca paguen lo que valemos.

Nosotras, las mujeres negras, con vaginas que siguen oliendo a niños mestizos no deseados, a sangre y a 400 años de entradas forzosas.

Y este negro te pregunta “¿Puedo darte?” como si no te hubieran machacado ya

Outkast va a juicio con Rosa Parks, Ludacris hace una canción insultando a Oprah, y habitaciones llenas de hombres negros estirados dicen “Diablos, no sabemos lo que pasó en ese coche, igual Rihanna le dio a Chris Brown una razón para golpearla”

Lo pillo, no tienes hermanas pequeñas, y debe de haber metralla en tu espalda para reemplazar la columna que una vez te hizo un hombre.

Mira, no estoy cabreada contigo por tu opinión, solo deseo que nunca seamos dos pop stars solos en un coche y te cabrees conmigo por la mía.

Sigo oyendo los llantos de todos los bebés que tuvieron que ser abandonados por sus propias madres. Tengo la lengua de Harriet Tubman, aún puedo saborear la sangre de todas las heridas que ella lamió para que lleguemos a donde estamos.

Y constantemente tratamos de volver aquí.

Pero dices que a ella no le gusta su propia gente porque construyó una escuela en África, hermano, debes de haber olvidado tus raíces ¿Acaso crees que solo existimos aquí?

Nunca te he visto dejando ni un centavo en una gasolinera, no te podrías ni imaginar el dolor de criar a un Pantera Negra únicamente para escuchar a tu propio hijo llamándoos putas y guarras en la radio. No eres Afeni Shakur.

Tu mandíbula no podría llevar a Miles Davis a la boca de Cicely Tyson y cuestionas la caridad de una mujer negra mientras este tipo pregunta “¿Puedo darte?” como si no  te hubieran machacado ya.

Hemos estado a cargo del mundo desde que empezó, pero aún no hemos recibido ni un solo día libre. No hay días festivos dedicados a nosotras, tan solo un puñado de poemas que se usan para desvestir todo menos nuestras mentes. Millones de canciones que suenan para hacernos sentir que hemos nacido para ser llamadas de todo excepto nuestros nombres. Y cementerios, en forma de vídeos, enterrando nuestra imagen entre cadena y cadena.

Tenemos a una Michelle cada 44 años, una adolescente afroamericana embarazada cada 44 minutos y Lil’ Wayne dice que quiere follarse a todas las tías del mundo. Sarah Goodes contribuye en la invención de las camas, Trey Songz dice que vamos a pensar que él ha inventado el sexo. ¡Qué desconectados estamos! Aún colgando del mismo cordón umbilical del que cuelgas tú.

Dejad de preguntar si podéis meterla, llevad flores a vuestra madre porque sí, dejad de poner excusas para ponernos las manos encima.

Dejad de ponernos las manos encima.

Dejad de pasar de nosotras.

Dejad de pasar por encima de nosotras.

Dejad de tratarnos como muestras de supermercado.

No nos toquéis si no tenéis planes de construir esta casa.

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ME GRITARON NEGRA

Título: Me gritaron negra
Autora: Victoria Santa Cruz

Tenía siete años apenas,
¡Qué siete años!
¡No llegaba a cinco siquiera!
De pronto unas voces en la calle
me gritaron ¡Negra!

¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!

“¿Soy acaso negra?”- me dije
¡SÍ!

“¿Qué cosa es ser negra?”
¡Negra!

Y yo no sabía la triste verdad que aquello escondía.
¡Negra!

Y me sentí negra,
¡Negra!

Como ellos decían
¡Negra!

Y retrocedí
¡Negra!

Como ellos querían
¡Negra!

Y odie mis cabellos y mis labios gruesos
y mire apenada mi carne tostada

Y retrocedí
¡Negra!

Y retrocedí . . .
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Neeegra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!

Y pasaba el tiempo,
y siempre amargada
Seguía llevando a mi espalda
mi pesada carga
¡Y cómo pesaba!…

Me alacié el cabello,
me polveé la cara,
y entre mis entrañas siempre resonaba la misma palabra

¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Neeegra!

Hasta que un día que retrocedía , retrocedía y qué iba a caer
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!

¿Y qué?
¿Y qué?

¡Negra!
Si

¡Negra!
Soy

¡Negra!
Negra

¡Negra!
Negra soy

¡Negra!
Si

¡Negra!
Soy

¡Negra!
Negra

¡Negra!
Negra soy

De hoy en adelante no quiero
laciar mi cabello
No quiero
Y voy a reírme de aquellos,
que por evitar -según ellos-
que por evitarnos algún sinsabor
Llaman a los negros gente de color
¡Y de qué color!

NEGRO
¡Y qué lindo suena!

NEGRO
¡Y qué ritmo tiene!

NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO NEGRO

Al fin
Al fin comprendí
AL FIN

Ya no retrocedo
AL FIN

Y avanzo segura
AL FIN

Avanzo y espero
AL FIN

Y bendigo al cielo porque quiso Dios
que negro azabache fuese mi color

Y ya comprendí
AL FIN

¡Ya tengo la llave!

NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO

¡Negra soy!