Ir del Ghetto VS. Ir a la Moda

La apropiación cultural es coger elementos  respecto a tradiciones y costumbres, con el fin de crear un aspecto ofensivo e intolerante hacia esa cultura. Esto, hace que haya un retroceso y división entre las personas.

La moda es una actividad creativa del ser humano que se basa en trazos que tratan de proyectar elementos que sean útiles y a su vez estéticos. La parte racional pesa más que la irracional ya que, mira al pasado para poder pensar en el futuro. Consiste en estar atento constantemente a lo que nos rodea y adelantarse a los hechos venideros.

Ahora bien… ¿cuándo la moda deja de ser moda y pasa a ser apropiación cultural?

Los peinados han sido siempre un elemento esencial en la cultura negra. El fin de estos peinados son para que el pelo siga creciendo y se siga manteniendo sano, es una parte de nuestra identidad. Hay una gran variedad de peinados africanos y cada uno tiene una historia diferente.

Bantu Knots. Son una especie de nudos que se hacen alrededor de toda la cabeza. La palabra bantu es un término colonial que se refiere a los afrodescentientes de Zulu que hablan la lengua Bantu. De ahí tiene origen este peinado, el cual también es denominado Zulu Knots. 

¡Y es entonces cuando una de las últimas campaña de Chanel P/V 17, ‘inventa’ los Bantu Knots cien años antes que los africanxs! Asombroso, ¿verdad? Y es que según Karl Lagerfeld (director creativo de Chanel), en un comunicado de prensa, su nueva colección representa…

Jugar con contrastes como capturar la metamorfosis de una criatura contemporánea, un minuto de pop Lolita, el siguiente un ciber punk”. – K. Lagerfeld.

Y mientras Karl Lagerfeld ve este peinado como lo último en la moda, muchas mujeres tienen que protestar en las calles porque no tienen el derecho de llevar estos peinados tradicionales de sus orígenes a escuelas o trabajos. Pero claro, llamemos a esto apreciación cultural y no por su verdadero nombre, apropiación cultural. b33b296a2e74f94f56e5bc768ce6f3e8.jpg

 

Rastas. Son un tipo de peinado formado por cabello enredado y tejido. Sus inicios fueron en África Oriental y el Norte de África. Es usual en los hombres del pueblo Masái, que se las hacen tradicionalmente con un tinte de color rojo extraído de la tierra. También tiempo atrás, los llevaban los egipcios en sus pelucas e incluso se han encontrado momias con pequeñas rastas en sus cabellos.

Pero al igual que Chanel, Marc Jacobs no iba a ser menos. En el fashion show de P/V 17 Marc Jacobs sacó a sus modelos blancas por la pasarela con rastas multicolores.301a1ca3f7beabd7a2b4b2949154e6ab.jpg

Esto, (obviamente) creó un gran revuelo en las redes sociales. Se le hizo una gran crítica, pero claro él no iba a asumir que tenía ciertos privilegios sobre la comunidad negra y que no volvería a hacerlo, así que contestó esto a dos chicas en Instagram…

“…Es gracioso como no criticáis a las mujeres de color por alisarse el pelo.” – M. Jacobs.

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Querido Marc Jacobs, solo dejarte claro que cuando las mujeres negras se alisan el pelo no es apropiación cultural porque hay mujeres negras que no tienen una textura de pelo tan dura como otras como para hacerse rastas; porque hay mujeres negras que nacen biológicamente con el pelo liso, rubio  e incluso los ojos azules; y porque ,como he dicho antes, no se nos deja ir con nuestro pelo natural en horarios laborales o escolares, ya que es “inapropiado”. Muchas jóvenes negras se tienen que alisar el pelo todos los días porque si no serán expulsadas de los centros escolares. A través de nuestra historia, las mujeres negras hemos tenido que ser obligadas a seguir el estándar eurocéntrico para que no se nos viera como inferiores y si se nos viera como iguales. Y esto incluye, planchas, alisantes y pelucas.

A mí lo que me parece gracioso es el hecho de que hable de respeto, amor e inspiración de las personas, cuando sólo eligió a unas tres modelos negras para que desfilaran en su colección, cuando lo que hizo fue copiar un estilo de peinado que no le pertenece y le dio crédito a Boy George, Mairyln Manson y  Lana Wachowski. Y que no se me olvide mencionar ese “Yo no veo color o raza, veo personas” mmm… tal vez me recuerde al daltonismo racial.

Y no sólo Chanel o Marc Jacobs han sido protagonistas de la apropiación cultural negra en la industria de la moda, ya lo fue Alexander Mc Queen en su colección de O/I del 2000,  por ejemplo.

No necesitamos que mujeres blancas se hagan nuestros peinados para ayudar a difundirlos, ¿acaso con nosotras ya no es suficiente? Todos estos peinados, y muchos más que no he mencionado, nos los hacemos para rearfirmar nuesta comunidad. No son algo efímero, moderno, o innovador, son mis raíces.

¿Cómo sería América si quisiéramos tanto a la comunidad negra como lo hacemos con la cultura negra? – Amandla Stenberg

 

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Negro con corazón de blanca

Inconsciente, se miró en el espejo esperando un color que no existía, un pelo que no tenía, un mundo que conocía pero que nadie aceptaba como suyo.

Violeta era una niña partida en dos. El convencionalismo nunca fue su fuerte. Se integraba pero siempre distinguida. Formó parte de todo sin ser nada.

Sus amigas fueron niños, su deseo, a veces, fue ser niño. Parecía más fácil. No se les exigía tanto: ni ir tan arreglados, ni juntar las piernas , ni ser tan educados, ni sonreír tanto, ni abrazar, ni callar, ni bajar la mirada…

Sus amigos fueron blancas, su deseo fue ser blanca, parecía más fácil. No se les preguntaba tanto: ¿Eres adoptada? ¿Tu padre es negro? ¿De dónde eres? ¿Hablas catalán? ¡Qué integrada que estás! ¿Has estado en África?

NO JODER, NO HE ESTADO.

Siempre dando explicaciones. Mi padre es blanca y mi madre es negro. ¿O será al revés? Preguntáis tanto que confundís.

Nació un miércoles de diciembre en Barcelona, su nombre es Violeta, tiene 7 años, juega con playmobiles y llora cuando su madre la interrumpe para la ducha, lee un libro al mes, a veces dos; le gusta que su madre le acurruque y le cante Mami Blue por las noches. Le gusta el chocolate, cantar, bailar y ver Doraemon. Adora a su abuela y a su tía y a su primo, colecciona cromos y se sale de la raya cuando pinta. Va al colegio y odia que le toquen el pelo y podría seguir escribiendo todas las cosas de blancas que hace.

Inconsciente, se miró en el espejo sin esperar ver nada más que su reflejo y se sorprendió. No recordaba no ser blanca.

Quién eres no viene determinado por tu color de piel, se determina por quién, como, dónde y cuándo te han criado. Eso es lo que te asimila o te diferencia de las demás personas, tus circunstancias, no tu melanina.

Violeta siempre se sintió blanca, quería gritar y decir que ella era blanca, que habían cogido su alma y la habían puesto en un cuerpo que no era suyo, pero no lo hizo.

Y quiso adelgazar sus piernas…

Y quiso alisar su pelo…

Y no tomó el sol durante más de diez veranos…

Y no hablaba con negros..

Y dejaba claro que era blanca…

Pero no era blanca…

Y lo descubrió…

Y lo aceptó…

Y volvió a tomar el sol…

Y decidió hablar con personas, no colores…

Y soltó su pelo… Y no lo alisó más…

Y se dejó claro a ella misma que no era blanca, que no era negra, que era Violeta.

La niña unida en dos, la niña negra, que por sus circunstancias, tendría el corazón de blanca.

Strange Fruit.

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Linchamiento en Indiana.

 

 

Un pequeño ensayo sobre el racismo basado en la canción de Billie Holiday  Strange Fruit en la que se muestra con crudeza lo que nos pasaba durante una de las fases más turbias de la discriminación racial. Tan cruda como puede parecer la foto que acompaña este post fue la realidad.

Se ha acabado ya, dicen.

Son cosas del pasado ¿No te das cuenta de que el mundo en el que vives ha cambiado, que la sangre reseca se ha ido borrando poco a poco?

No.

Ha mutado, en otro monstruo igual de terrible, un monstruo que ha cambiado sus cuerdas por el frio acero de las balas con las que aún nos siguen matando.

Cada día.

Sin tregua.

En el norte o en el sur, en los campos de algodón y en las selvas de hormigón en las que creemos que podemos huir del dolor que llevamos arrastrando desde hace siglos, como las cadenas, no siempre invisibles, que siguen ancladas a nuestros cuerpos.

Ya no nos cuelgan de árboles, pero nos cuelan a tiros, no huele a magnolias, huele a óxido pero permanece la inconfundible esencia del terror.

Es desgarrador, sigue doliendo y por mucho que lo parezca la herida no se ha cerrado, seguimos sangrando, por vuestra culpa, por vuestra culpa nuestra piel se sigue quemando, se sigue pudriendo y sois incapaces de reconocerlo.

El monstruo tiene vuestra cara.

No, no se ha acabado, y no parece que se vaya a acabar en mucho tiempo, aunque sigamos luchando, aunque sigamos suplicando entre gritos de angustia que no nos matéis, que nos respetéis, que somos humanos.

Tenemos voz, aunque nos la hayáis robado durante mucho tiempo, para protestar por nuestra vida, para cantar, aunque nos censuréis en la radio, para reapropiarnos de los términos que usabais contra nosotros con tanto desprecio, para organizarnos, para intentar luchar contra un sistema en el que por el mero hecho de tener un color de piel más oscuro merecemos abusos, esclavitud, que nos arrebaten de nuestras familias, que nos arrebaten nuestra libertad y nuestros derechos impunemente.

No colgamos de los árboles, pero sentimos las raíces dentro de nuestras almas, abriéndose paso como navajas y saliendo al exterior en forma de rabia.

¿Por qué os ofende nuestro odio? ¿Es que acaso os sentís atacados personalmente cuando soltamos veneno? ¿Es que acaso os sentís culpables?

Deberíais.

Invisibilización del racismo

blindfold-critique-joshua-david-lynchEs bien conocido por muchos de nosotros afirmaciones como “hablar del racismo sólo lo fomenta más”. Parece que al final el racismo es negado por todos y sólo se sabe ver en casos más extremos e individuales. La negación del racismo es una realidad social y adopta muchas formas de negación. La negación de buena fe (“No lo sabía”), la reacción victimista (se sienten atacados u ofendidos cuando señalas actitudes racistas) La de mentira descarada, aquellas personas que se defienden negándolo todo mediante verdaderas falsedades o respaldándose deliberadamente en su desinformación. Estas reacciones de negación del racismo pueden ser las más fáciles de ver, pero la negación más común y frecuente es  aquella en la que existe un saber-sin-saber, un saber que resulta indiferente y que por lo tanto es suprimido. A día de hoy es frecuente escuchar (mayoritariamente de gente blanca) decir que con una buena educación pública, el racismo desaparece, pero la realidad es otra. La conciencia del racismo es suprimida, no porque sea dolorosa de ver, sino porque no les importa y a la gran mayoría no les interfiere en sus vidas.

¿Cómo se va a acabar con el racismo si en las escuelas y de forma general sólo se trata el tema desde ese daltonismo racial, que al final sólo invisibiliza las desigualdades sociales? Con daltonismo racial hablo de un uso del lenguaje ‘multicultural’, ‘ciego ante el color’, ‘sólo existe la raza humana’ que se utiliza para borrar las diferencias étnicas y culturales creyendo que así se alcanzará algún tipo de igualdad. Esto sólo es una forma de invisibilizar y suprimir de una forma más “bonita” para todos. Como bien dijo Kimberle Crensaw “Es bastante obvio que tratar cosas diferentes por igual puede generar tanta desigualdad como tratas cosas iguales de forma diferente

Se niega la responsabilidad moral. La indiferencia es una causa fundamental para que se siga ejerciendo la violencia racial y cultural. Se niega la implicación. Existe un consenso social que hace que interioricemos el racismo. En los países de Europa Occidental se habla de “frenar el flujo de refugiados” con la falsa creencia de que los refugiados suponen un peligro para la estabilidad social. Y es aquí cuando se usan muchos eufemismos como ‘etnicidad’ y ‘tribal’ que se apropian de malas maneras y con una connotación negativa. Analicemos hasta qué punto está bien el uso de términos como ‘trabajador migratorio’, ‘Estado huésped’, ‘minorías’, etc. Una forma de ocultar el racismo y “solucionarlo” es mediante la igualdad jurídica o  la conocida “igualdad de oportunidades”. Se crean leyes y códigos éticos que no nos paramos a pensar si de verdad se pueden cumplir en las circunstancias actuales. Las instituciones se muestran reacias a tratar delitos de odio que se cometen tanto contra la gente negra como raciales. Se suelen justificar mediante la desigualdad social y económica, y por lo tanto no es un problema de derechos humanos.

“Nadie en el mundo, nadie en la historia, nunca, consiguió la libertad apelando al el sentido moral de su opresor”

 

EL COLORISMO (I)

El colorismo es un término que aparece mucho en temas relacionados con el racismo, pero es algo que muchísimas personas negras no saben.
Con la creación de este espacio para afrodescendientes, teníamos la necesidad de explicar esta expresión, ya que a todxs nosotrxs nos afecta de una manera u otra.
¿Qué es el colorismo?
De forma resumida sería, prejuicio o actitudes discriminatorias en contra de las personas, basándose en su tono/color de piel. Es algo que no se debería confundir con el racismo, que implica posturas discriminatorias desempeñadas por un “opresor” hacia otras razas, en base a su status racial. Esta práctica se extiende por todo el mundo sobre todo en las áreas ex colonizadas, lo que origina graves problemas, la alienación sobre las personas y el uso de blanqueadores de piel.

Ambos pueden estar relacionados, ya que se le consideran una forma de racismo institucional. El colorismo se organiza por dos sistemas de discriminación: el primero de ellos sería , el nivel de la categoría racial, un ejemplo claro que se puede poner es el sistema racial de los Estados Unidos, donde los afroamericanos son de “segundo nivel” soportando todo tipo de discriminación y denigración, y el segundo seria dentro de la raza, donde las personas más claras aun siendo de la misma , son consideradas más guapas e inteligentes al tener más similitudes con los caucásicos (nariz pequeña y respingona, labios finos, pelo fino y liso…), esto dotándoles de ciertos privilegios a la hora de hablar sobre los ingresos, la educación, el matrimonio, el trabajo, etc.Esto se traslada también en los medios de comunicación (periódicos, revistas, televisión, internet…) donde predominan las personas de tonos más claros.

La historia:

Para entender sus orígenes, obviamente nos tendríamos que remontar siglos atrás, donde la esclavitud era lo que más predominaba en África (Mali, Etiopía, Zimbabwe…), América (Colombia, Caribe, Estados Unidos…) y Asia (India). En los tres primeros casos, los negros de piel oscura se ocupaban de trabajos en el campo mientras los que tenían la piel más clara se dedicaban al trabajo del hogar, lo que suponía un esfuerzo menor comparado con los otros. Esto hizo pensar a las personas más oscuras que ser claro te permitía tener más privilegios, lo que en resumidas palabras significa que los blancos determinaron que ser claro es mejor. Durante esa época, muchas mujeres si tenían la oportunidad (por que no todos los países consideraban legal los matrimonios entre blancos y negros) preferían tener hijos mestizos con tal de que estos, no tuvieran que sufrir las aberraciones a las que les solían someter.

Esto se sigue practicando aunque en la actualidad, la esclavitud esté “abolida”. El colorismo se mantiene más fuerte que nunca gracias a las nuevas alternativas como, el blanqueamiento de piel, que son productos de “belleza” que pueden ser aceites o cremas que contienen ingredientes irritantes y cancerígenos y el uso de productos capilares cuyo objetivo es alisar el pelo, pero que pueden resultar dañinos para el cuero cabelludo.

Racismo: nutrición, relación, reproducción y como combatirlo

Lorna Simpson

 

Por supuesto estamos inundados de racismo.

Este se alimenta de forma insana, tanto por ignorancia como por miedo. No es secreto que el racismo, junto con otros temas, es completamente tabú en España, a diferencia de otros países. La sociedad no se siente cómoda hablando de raza, intenta ocultarlo con frases como “sólo hay una raza y es la humana“. Esto no hace más que invisibilizar nuestra voz y nuestras experiencias: negando la raza negamos cualquier problema derivado de ella, haciendo creer que el racismo no existe. Pero solo hay que preguntarle a cualquier persona racializada cuantas veces le fue tendida una mano blanca con el puño cerrado en humillaciones y violencia, y, estamos seguras de que no serían  pocas.

Ignorando el racismo, dejándolo en un rincón oscuro húmedo y sin ventilación solo provoca su crecimiento y expansión, como el moho indeseable en las paredes. Pensamos que evitando el contacto con la herida se curará sola, pero se ensuciara, infectará y se gangrenará. Esto es exactamente lo que está pasando actualmente. En la sociedad se respira la idea de que “los negros ya se pueden sentar en los buses con los blancos, ya no son esclavos en campos de  algodón, así que ya no hay racismo“. Lo que ocurre a día de hoy es que las actitudes racistas están tan arraigadas en el comportamiento y ser de cada uno, que están en su mayoría, normalizadas e invisibilizadas bajo capas de maquillaje progreso. Esto es realmente lo preocupante: la inconsciencia del racismo interiorizado y aprendido. Desde la perspectiva privilegiada del blanco (que puede sin ninguna duda invadir nuestro espacio, cosificarnos y humillarnos de forma sutil y directa) cualquier manifestación o denuncia por nuestra parte de este tipo de opresión siempre va a ser invalidada, siendo tachades de exagerades o muy susceptibles, cuestionando nuestras propias vivencias, rechazándolas y menospreciándolas. Los prejuicios que se tienen para con les negres son enormes y llevan ropa fluorescente. Nadie le sostiene la mirada a une negre (si no que le mira de reojo y apartando la vista) siempre te sentarás en el metro al lado del blanque antes que del negre, y si puedes te quedas de pie; te aseguras de aferrarte a tus pertenencias como si fueran tu propia vida cuando pasa une negre cerca; apartarás a tus hijos cuando pasan al lado; la policía cacheará e interrogará al negro alto ese, frente a los 10 blanques que haya alrededor , porque es la amenaza, ser negre te hace sospechose de cualquier delito automáticamente. Si no te temen, no te respetan, se acercarán a tocarte ese pelo tan raro que tienes, sin permiso, como si tuvieran derecho sobre ti, o fueses un objeto público. Nunca verás que pase esto con une blanque. Por no hablar de la hipersexualización de la mujer negra. Un blanco podrá mantener relaciones  con una mujer negra, pero se irá a vivir y adoptará un cachorrito con la blanca. Cuando eres pequeñe no entiendes nada. No entiendes por qué  eres diferente, piensas “tengo un par de brazos y de piernas como tú, ojos nariz y orejas, salto y río igual que tu” pero ellos siguen llamándote diferente y excluyéndote de cualquier acercamiento. Te ridiculizan por la forma en la que vistes, por la que te peina tu madre por tener más melanina en tu piel y rasgos diferentes. Nadie juega contigo porque eres rare, diferente, parece que estás sucie, y eso es malo, eres inferior. Crecemos con todas estas ideas, nos desarrollamos como personas con esto e intentamos moldearnos para encajar, para poder jugar con elles, o que el profesor te preste la misma atención y te valore igual; y elles, les blanques también crecen con esto. Crecen aprendiendo que, cuanto más oscuro, más malo. Crecemos y vivimos invisibles, sin representación. En el colegio a los monigotes teníamos que colorearlos de color carne pero, ¿cúal es ese color si existen diversas tonalidades en la carne de la gente? ¿Cómo le dices a le niñe negre, que el color carne es ese rosadito del que son el resto de sus compañeres y su maestra sin que se pregunte cuál es la cera de su piel, y cómo se llama entonces?

Todes les protagonistas de televisión o cine para adolecestes, niñes y demás son blanques, van a la universidad y tienen un futuro; si acaso sale une negre, es el pandillero de algún suburbio, que pasa droga, se mete en peleas y su futuro está entre rejas. ¿Así es como quieren que nos identifiquemos? ¿estereotipándonos de esta manera, como la piltrafa social? Sí.

Siendo el ideal de belleza una mujer alta, pero no demasiado; delgada y con curvas, pero no demasiadas; con la piel suave y ligeramente bronceada, pero NO DEMASIADO, (mejor clara); con el pelo largo y sedoso…no hay lugar para el perfil de mujer negra. No existes, tú no gustarás a los chicos: tu piel es demasiado oscura, tu cuerpo robusto y con demasiadas curvas, y tu pelo demasiado rizado y rebelde. No hay lugar para les negres, no tenemos derecho a la belleza, no hay sitio para nosotres.

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En cuanto al tema laboral, empezando por, que de primeras, exigirán a personas blancas con frases sutiles como “nativo español” en lugar de “blanco de españa puro”, aunque tú hayas nacido negre en España y seas por lo tanto, españole, siempre serás de fuera, extranjere, NEGRE. Pasando por que cobrarás menos, aunque te esfuerces el triple, no lo notarán. A veces no te darán ni la posibilidad de dejar el curriculum en la mesa y te sacarán literalmente a empujones y entre gritos porque “eres otre negre más y sabemos todes a lo que vienes”. No te alquilarán un piso, algunas veces directamente citan: “abstenerse inmigrantes”. De no ser así te pondrán todas las pegas del mundo y más para que desistas y no te lo alquilen porque tienen miedo de que, como eres negre, no pagues, okupes la casa con tus 3 hijos y la conviertas en una cuadra, prostíbulo o punto de venta de sustancias. Muchas veces necesitarás  a un  hombre blanco que interceda por ti, esta es la única llave para conseguir algo sin muchas trabas, y siempre detrás, a su sombra, tú no existes, o eres un complemento. Y da igual que no trabajes, siempre te culparán de la falta de empleo.

La única herramienta para solucionar esto es la educación, la concienciacíon, la pedagogía y visibilización del racismo. Mostrarlo, sacarlo de ese rincón oscuro en el que está enmohecido, visibilizando todos esos comentarios que sueltas para que todes nos riamos pero ese “todes” son blanques. No es humor, ni son bromas. Es opresión y racismo. No hace gracia, hace daño y debemos empezar a entender esto. Todo el mundo se esconde tras un cartelito de moral concienciada y salvadora de la raza porque “qué pena los negritos de áfrica“, “no soy racista, en mi edificio hay negres y les doy los buenos días” para luego acribillar con comentarios que resguardan en “ah, tranqui es humor (casposo)” pero eh, solo me hace gracia a mí .

Hay que iniciar un proceso de deconstrucción y asimilación de los privilegios por tu condición de blanco y la calidad de opresor en la que estás por ello, frente a la nuestra de oprimidos. Hay que dejar de invisibilizar y callar el acoso que sufrimos desde pequeñes hasta que morimos (o nos matan), que es reducido a exageración o casos puntuales, porque puntualmente pasa TODOS los días a todos y cada uno de les negres del mundo y constantemente. El racismo es algo sistemático. Los mayores deben deconstruirse y concienciarse para poder educar a una nueva generación donde los niños jueguen con otros niños que además ,y no PERO, son negros, porque ser negro no es nada malo u ofensivo, negativo, no es menos. Hay que educar bajo este mantra, dejando atrás la inferioridad en la que nos han enterrado hasta el día de hoy. Es una lucha que debemos, y solo puede liderar la comunidad negra, es nuestra lucha ya que somos nosotros los que sufrimos directamente esta opresión por parte de blanques y contra la que luchamos para alcanzar igualdad, liberación, respeto y armonía. Y, como aliados y altavoces de nuestro manifiesto:(nunca líderes), les blanques concienciados que prentendan una comunión entre personas libre y justa.

 

“El pueblo Negro nunca será libre a no ser que la mujer Negra participe de todos los aspectos de nuestra lucha, de todos los niveles de nuestra lucha.”

                                           – Assata Shakur